LA CIUDAD DEL ESPECTÁCULO : Jean Baudrillard
La ciudad posmoderna vista desde las teorías del filósofo Jean Baudrillard está sufriendo un cambio a la SIMULACIÓN de ciudad.
Según Baudrillard estamos llegando al fin de lo social y de la vivencia de experiencias auténticas. Por eso necesitamos recrear una realidad artificial, una copia de lo ya existente, o en definitiva una HIPERREALIDAD.
Esta HIPERREALIDAD se refleja en la ciudad contemporánea desde una `disneylandización´ del ESPECTÁCULO del OCIO, de la CULTURA y el CONSUMO.
Disneylandia aparece como una tapadera cuya finalidad es ocultar que el resto del país es hiperreal y que ese mundo que se pretende infantil, hace creer a los adultos que están más allá, en el mundo REAL.
Orlando: Hollywood Boulevard en Disney World.
La reproducción exacta a otra escala del hecho urbano no trata de confundirse con lo real, sino de producir un simulacro que introduce la duda sobre la realidad; lo que se presenta igualmente en las reflexiones de Jorge Luis Borges cuando sustituye el territorio por el mapa del territorio (enlace al post donde cito a Borges):
En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal Perfección que el Mapa de una sola Provincia ocupaba toda una Ciudad, y el Mapa del Imperio, toda una Provincia. Con el tiempo, esos Mapas Desmesurados no satisfacieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio que tenía el Tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. (…)
A su vez, el espacio de la cultura está produciendo museos mediáticos que convergen de nuevo en el entretenimiento y el consumo. Además, necesitan aparecer como hitos urbanos de la posmodernidad y venderse al turismo como un producto necesario de consumo en la ciudad.
Centro de Arte Moderno Pompidou en París.
El espectáculo del consumo es el que está produciendo macro centro comerciales donde confluyen todas las actividades recreativas: el espectáculo, el consumo, el ocio, y la cultura. Se convierten así en espacios urbanos copiados de la realidad pero que pierden la capacidad de ser públicos.
Est Edmonton Mall en Canadá es el mayor centro comercial del mundo.
Es a partir de estas tres estrategias (la del ocio, la cultura y el consumo) como convertimos la ciudad en producto. De este modo aparece la competencia de venta entre ellas. Para ello es necesario exacerbar y explotar los elementos que han sido característicos y tradicionales en la historia de la ciudad. Así se publicitan y promocionan las capitales en el mercado global.
Campaña publicitaria del conocido eslógan I love NY.
Es importante señalar que para coser el artificial disfraz de la ciudad-producto, necesitada de renovada estética y calidad visual y publicitaria, se requieren cantidades ingentes de dinero que se detraen de la vivienda social, el transporte público o el fomento del empleo.
Como conclusión, destacaría que la copia de lo real o esa hiperrealidad que se extiende cada vez más en las ciudades está siendo asimilada como real en la sociedad de hoy día, y que el término de hiperrealidad tal vez desaparezca en la medida en que la hiperrealidad misma se convierta en realidad.
Bibliografía:
-Baudrillard, J. (1978). Cultura y Simulacro. Barcelona: Kairós.
-García Vázquez, C. Ciudad hojaldre. Visiones urbanas del siglo XXI. Barcelona: Editorial Gustavo Gili
Etiquetas: Baudrilard, Ciudad-producto, García Vázquez, Hiperrealida, simulacro