Belmonte del Tajo, 22 de Septiembre de 2007
Los “cabeza plateada” han acordado reunirse todas las mañanas en la Glorieta de Valencia; de eso, no se olvidan.
Son diez, de vez en cuando uno más uno menos, pero generalmente uno menos que más. Aterrizan como pueden: la motosilla de Antonio funciona a ratos, pero hoy ha tenido suerte.
La plaza es la puerta del pueblo, porque en ella convergen todas las carreteras de acceso; los “cabeza plateada” lo saben bien, por eso esperan ahí.
Como muchos otros días, hoy esperan sin saberlo; sin saber que tres autobuses de universitarios afanosos, vienen al pueblo a tomar notas, sacar fotos y en definitiva, a visitarles a ellos, los anfitriones más veteranos: los “cabeza plateada”.
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