AJUSTE DE CUENTAS
Del escenario del crimen al escenario de la galería.
Hace meses acudí a la Galería Salvador Díaz a ver la espectacular exposición de ‘joyas mortuorias’ de Teresa Margolles. Creo que la forma de contar lo que ocurre en su país y cómo ocurre es muy sutil, acertada.
Extrae toda la información de esos asesinatos entre narcotraficantes y corruptos por ajustes de cuentas, y la sintetiza en una pieza tan reconocible para todos, en un objeto de gran valor que ahora adquiere un significado distinto y mucho más incómodo del que realmente tiene.
Al sustituir las piedras preciosas por cristales recogidos de los asesinatos, nos hace reflexionar acerca de la muerte y de lo que perdura y no perdura después de ella.
Además el diseño de las joyas hace referencia, a las joyas que suelen ostentar los narcos.

Sin embargo, a pesar de que la exposición de joyas es impresionante, creo que los cristales con los que están realizadas, no tienen una relación directa con la joya, es decir, que son cristales recogidos del lugar donde se produjo el asesinato, pero eso no generaliza, ni mucho menos, todos los asesinatos de ajustes de cuentas.
Tal vez, hubiera resultado más impactante la exposición de una única joya, concretamente la que fue realizada con cristales extraídos del cuerpo asesinado. Así, la joya sería como la herencia que deja un muerto en su testamento.
O bien, si lo que se pretende es hacer la joya de un material común a casi todos los asesinatos, sería, en todo caso, fundiendo el material metálico que dejan las balas (hierro latonado o aleación de cobre) en los cuerpos asesinados.
